MAY14
5 minutos al día 25.550 euros de ventas al año ¿te lo demuestro?
14 de mayo de 2010, editado por Francisco Loriente Calonge
Como siempre me gustaría hablar de la cantidad de veces que el cliente nos transmite información y no lo escuchamos. Me voy a centrar en un caso muy sencillo, reservar una mesa en un restaurante
Ring ring ring ring “buenos días”, “buenos días, ¿me gustaría saber si tienen mesa disponible para comer hoy?” “¿fumador o no fumador?”, me preguntaron. “No fumador”, respondí (¿quiere esto decir que no fume? no, puedo fumar y no gustarme fumar mientras como ¿no?), “lo sentimos sr. está completo, solo quedan mesas en la zona de fumadores”. (se abre un espacio en el que no me ofrecen ninguna alternativa y yo me lo estoy pensando, en algunos restaurantes incluso te meten prisa para que te decidas, es decir, dedican a escuchar al cliente minuto y medio, como mucho). Mi respuesta fue que “no” porque la verdad, me gusta comer sin humo. “Muchas gracias por su atención”, “adiós sr. muchas gracias por llamar” y pi pi pi pi pi, se cortó la comunicación.
¿Y? ¿ya está? El momento de la verdad donde un restaurante puede cerrar una venta, al garete por falta de planificación.
Aquí viene mi reflexión y lo que entiendo que sería lógico haber hecho por parte de la persona que atendió la llamada, siempre y cuando quiera tener una buena gestión de su restaurante.
“Sr., tenemos mesas de no fumadores disponibles para cenar ¿le puede interesar?”, si das con un turista que está 4 ó 5 días en la ciudad ¿le podría interesar?, probablemente le cambies los planes, pero a lo mejor si le interesa. Si te llaman en fin de semana, ¿pueden estar de turismo de fin de semana, ¿les podría interesar?, probablemente también, el cliente ve que le están dando opciones y en un porcentaje muy alto, no sabría decir cual, el cliente se amolda y acepta ciertas restricciones, condiciones, incluso oferta, ¿por qué no?.
“¿tiene usted disposición de venir otro día?” “pues…. a lo mejor sí, la verdad es que me gustaría hoy ir a comer porque cumple los años mi mujer (ya empieza el cliente a “largar” (bla bla bla, a darnos pistas, a explicarnos su situación) y el restaurante a no escuchar, (mal, mal mal, muy mal el marketing relacional, y en consecuencia, la venta), de repente se le enciende la bombilla al interlocutor del restaurante (menos mal) “sr., lo vamos a solucionar…, tengo una mesa en la zona de fumadores especial para usted, está un poquito resguardada, con lo cual el posible humo que pudiera haber en el salón, prácticamente no lo va a percibir y como usted me dice que es el cumpleaños de su mujer (escucha activa del cliente), si usted lo ve bien, le vamos a obsequiar a ella con una rosa si usted me lo permite, ¿le parece bien?”
Ya nos van incentivando a que reservemos, menos mal, mesa apartada, rosa para mi mujer, nos están dando argumentos para reservar la mesa (llevar a la acción), mejora la cosa ¿no?
“sr. ¿a usted y a su mujer les gusta el champagne?” “pues sí, si que nos gusta a los dos, no somos unos entendidos pero si nos gusta”.
“la verdad sr., nosotros tenemos los mejores champagnes del mercado (¿nos está diciendo que nos va a costar la botella "cara"?) si usted se toma una botella de champagne cualquiera de ella le vamos a obsequiar (parece que te regalan algo), por ser hoy, el día del cumpleaños de su mujer, felicítela de mi parte, con un 5% de descuento en el precio del champagne que elijan y si no quieren tomársela hoy, les damos un tíquet regalo para que disfruten durante los dos siguientes meses de este descuento”. (está mejorando mucho la situación de reserva)
“¿le parece que le reserve a mesa a las 14:30?” “me parece buena hora” respondo, “¿le dejo mi nombre?” “si, por favor, dígame su nombre y si es tan amable un número de teléfono móvil (a los móviles se pueden mandar sms a los fijos no y hacer infinidad de cosas más….)”, “Francisco Loriente 666 666 666”, “reservada la mesa sr. Loriente, mi nombre es Enrique, pregunte por mi cuando vengan, recuerde que tenemos servicio de aparca coches gratuito”. “Muchas gracias Enrique”, “gracias a usted sr. Loriente”.
Aquí viene lo bueno y es donde me gustaría enlazar con el título del blog de hoy. 5 minutos al día 25.550€ de ventas al año ¿te lo demuestro? ¿cuánto tiempo nos ha llevado esta conversación para conseguir una reserva? ¿5 minutos?, ¡haz la prueba!, coge el cronómetro de tu móvil, ponlo en marcha y empieza a leer de nuevo el blog, cuando llegues aquí para el cronómetro.
¿cuánto tiempo ha costado?, no más de 5 minutos y ahora viene lo mejor, suponiendo que la mesa tiene un consumo medio de 70€ (las dos personas), no es una cantidad descabellada, creo yo. 70€*365 días/año que tiene el restaurante abierto =25.550€ de venta ¿es real? ¿te parece descabellado? ¿lo ves lógico?
Reflexiona, el restaurante tiene todos los recursos operativos, camareros, cocineros, vajillas, salones, mesas, etc, etc, etc. Infrautilizados, solo con un coste variable que será la materia prima empleada en la elaboración de los platos, ¿vamos a dejar de facturar 25.550€?
A las llamadas telefónicas no les dedicamos tiempo, en los restaurantes, no se dan cuenta que es el momento de la verdad más importante y que la persona que atiende el teléfono debe ser el mejor vendedor del restaurante, su mejor embajador.
Seguro que en tu negocio, también tendrás una ecuación tiempo conversión atractiva ¿la has pensado? Búscala, Rentabiliza tus acciones, 5 minutos de atención dan mucho de sí, ¿imaginas si le dedicaras más tiempo?
twitter @franloriente
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