NO RECIBO MARKETING DIRECTO, LUEGO NO EXISTO
28 de abril de 2010, editado por Beatriz Fernández de Castillo Fenellós
No recibo Marketing Directo, luego no existo
Cuando he llegado a casa esta tarde he visto el buzón repleto de cartas y revistas y decidido cogerlas antes de que Antonio, mi portero de toda la vida y alguien que considera que por conocerme desde que dormía en una cuna tiene derecho a regañarme más veces que mi padre, me echase la bronca porque el buzón estaba a punto de reventar y no cabía ni un alfiler. Mientras esperaba el ascensor, he echado un vistazo rápido a lo que tenía entre las manos: bancos, facturas y cuatro revistas de El Corte Inglés… ¡Pero nada era para mí!

Entonces me he parado a pensar en la última vez que El Corte Inglés me envió algo por correo… ¡Nunca! ¡Cómo es posible que sea clienta de El Corte Inglés desde que tengo uso de razón y nunca me hayan enviado nada! ¡Ni una triste felicitación de Navidad!
El Corte Inglés sabe qué compro, cuándo compro y por qué compro porque siempre pago con su tarjeta… ¡Sabe hasta qué marcas compro! Entontes, ¿cómo es posible que no aproveche toda esa información? ¿Tan fidelizada me considera? ¿O es que no existo para él?
Si el fin último del Marketing Directo es obtener una respuesta o reacción por parte del cliente o prospect, ¿qué espera que haga si no recibo noticias suyas?
¿Y el banco? ¿Sólo me quiere para decirme que he pagado mi cuota como socia de WWF y ACNUR y que me han ingresado la nómina? ¿No tiene ningún servicio que pueda beneficiarnos a ambas partes y que desconozca? Vale que tengo 26 años y un sueldo que deja bastante que desear, pero a lo mejor en algún momento de mi vida me planteo pedir un crédito/hipoteca o contratar un plan de pensiones… ¡Si no me fidelizan ahora, están asesinando mi cuota de vida como cliente!

¿Significa esto que en época de crisis es más importante la captación que la fidelización? ¿O es que me he perdido dentro de su Base de Datos?

