Las campañas de publicidad y el largo plazo no tienen por qué estar reñidos
22 de enero de 2010, editado por Mercedes Egido Vallejo
Los que venís al master conmigo y los que me conocéis sabéis que hay aspectos del crowdsourcing que no me convencen, que este deje que tengo idealista hace que algo dentro de esta forma de hacer, me rechine.
Bueno, pues me han pasado un link estupendo que me ha aclarado bastante la cabeza y me va a ayudar mucho para enfocar mi rebeldía idealista. El post se llama "Las dos caras del Crowdsourcing" y lo escribe Ezequier Triviño, con experiencia en CRM, planes y modelos de fidelización.
Habla de dos modelos en la puesta en práctica en el mundo real de crowdsourcing:
- El primero, enfocado a la publicidad, campañas transitorias como la de Pepsi, en la que la idea consiste en que otros curren por ti. Este modelo es el que han adquirido la mayor parte de los "concursos publicitarios crowdsourced" como también los de Doritos.
La publicidad tradicional, acostumbrada al concepto campaña, tira al monte como las cabras y por naturaleza se encuentra más cerca de este enfoque.
- El segundo, estratégico. Más definido como comunidad que como Crowdsourcing. Un grupo entregado de voluntarios que trabajan sobre una plataforma especialmente pensada para la colaboración.
- O las que suplen los Focus Group tradicionales. Esto podría ser la reción nacida red Product Showroom, una aplicación “crowdsourcing” que facilita el proceso de toma de decisiones en la empresa.
Dice que llevar a cabo esta tarea, comunidades alrededor de un valor para sus usuarios, es una maniobra estratégica, más largoplacista, más laboriosa y exige más dedicación.

